Borges: Realidad vs. lo fantástico

Grupo: Jueves por la mañana, Integrantes: Daniel Guerra, Jorge Morales, Stephanie Figueroa, Sebastian Landolt

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Location: Buenos Aires, Argentina

12.25.2004

El Jardin de los senderos que se bifurcan

Este policial, contiene muchos elementos verosímiles para el cuento en si mismo, y también para fuera de éste, en la vida real.
Es por esto que no es fácil encontrar los límites entre lo real y fantástico en el mismo, además de abordar un tema en el cual no hay consenso en cuanto a definiciones, ni una percepción que se diga universalmente aceptada, el tiempo.
Si bien el tiempo es implacable, y no hay nada en este mundo que no sea influenciado por este, su naturaleza no está nada clara. Para unos, como los cristianos, el tiempo se desenvuelve de una forma lineal, con principio y fin, para otros como los antiguos griegos por ejemplo, el tiempo era algo cíclico. Aún hoy con los avances de la tecnología no podemos precisar con exactitud ¿qué es el tiempo?, es por esto que el cuento al plantearnos una manera, aunque poco común en nuestra era, de ver éste, nos puede parecer “probable”, flexibilizando un poco nuestras leyes preconcebidas de lo real en este mundo.
Sin embargo encuentro que uno se puede acercar a lo fantástico de este cuento, analizando el mensaje que se busca emitir finalmente, que es el d la simultaneidad de desenlaces ante una circunstancia, una disyuntiva, donde hay muchos caminos o decisiones posibles, todos nos llevarán a distintos fines, y aunque optemos por alguno de ellos en la vida, los otros siguen existiendo, creando una suerte de tiempos paralelos, con infinitas “realidades”, donde para existir solo se necesita ser un camino probable. Esta percepción es difícil de aceptar como no fantástica pues posee lo que todo cuento de Borges posee, y es ese toque de fantasía y verosimilidad, tal vez alguien podría adoptar esto que señalo como fantástico, y al mismo tiempo otro tomarlo como no fantástico, nada está delimitado con exactitud en esta división como ya dije.
Algo necesario de mencionar, es ese factor típico de los cuentos de Borges para con lo real y fantástico, del cual este cuento no es ajeno, y es esa forma de narrar proporcionando datos concretos, “reales”, que a uno le hacen pensar que esta situación en realidad sucedió para luego dar un giro, como en el caso del descubrimiento de la obra de Tsu Pen, y desconcertarnos, nos preguntamos si es verdad, nos replanteamos lo que pensamos al inicio cuando todo parecía tan rico en detalles concretos, si es real o fantástico.
Incluso en la descripción del laberinto escondido en una zona recóndita del mundo rodeado de naturaleza, no resulta difícil creerlo verosímil, más adelante cuando se explica que este laberinto era la representación que Tsui Pen había escogido para su idea del tiempo, uno se empieza a cuestionar si tal vez lo fue.
También se da en el cuento que estos datos concretos y verosímiles se mezclan con los “potencialmente” fantásticos, como para replantearnos aún más del cuento y atraernos hacia este.
Para concluir debo decir que en este cuento, lo real y fantástico a veces se encuentra separado, como al inicio, donde por la locación y detalles brindados, uno cree real esta parte, sin embargo al continuar leyendo uno encuentra elementos fantásticos que le hacen a uno replantearse la naturaleza de lo hasta ese momento real del cuento, como también se encuentra en otras partes del cuento, mezclado lo real y fantástico, como cuando se explica la naturaleza de lo infinito, de la concepción de un libro infinito, cíclico explicaban en el cuento.
Por tanto este cuento tiene de ambos lo suficiente y necesario para atraernos a su lectura y permitir a Borges mediante su lenguaje fantástico, verosímil, o ambos a la vez llevarnos de un lugar a otro.
Daniel Guerra
BIBLIOGRAFIA
Teoría literaria. Una propuesta Susana Ruiz de Rivarola

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